Las reglas del juego

Ingresa dinero y se salda un crédito. En la contabilidad todo es perfecto, las sumas deben dar cero y si no dan cero es porque hay uno o varios errores a corregir.

Pero cuando salimos del mundo de la contabilidad, o de la ingeniería, o de la programación, y nos metemos en el mundo de las personas, todo cambia.

Las personas somos imperfectas, y eso es así, porque si no, no seríamos personas. Aquí no existe la solución perfecta y lo que puede parecer un error, quizás en realidad no lo sea. En una palabra, incertidumbre permanente.

Pero entre lo que parece sumamente dificultoso, se esconde una solución a simple vista: aprender a jugar el juego infinito sabiendo que no hay límites a lo que es posible.

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