Rumbo claro

En el Titanic había una tripulación de 900 personas. Sí, son 900 personas que estaban enfocadas en sus tareas específicas mientras el barco se dirigía a un iceberg que le generó daños irreversibles.

Muchas veces estamos tan inmersos en nuestras tareas que nos olvidamos de chequear el rumbo.

Y muchas de esas veces estamos trabajando en incorporar una solución a un problema dentro de un plazo que no tenemos tiempo para levantar la cabeza y chequear el rumbo.

“Si yo tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de la solución, yo gastaría los primeros 55 minutos para determinar la pregunta apropiada, porque una vez supiera la pregunta correcta podría resolver el problema en menos de cinco minutos”.-- Albert Einstein.

La mentalidad de Einstein es interesante. En proporción, dedica 90% del tiempo disponible a identificar el problema con "la pregunta correcta" y un 10% del tiempo a la ejecución.

Es momento de revisar qué tanto tiempo dedicamos a identificar los problemas que queremos solucionar antes de trabajar en construir la solución.

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